La distinción de la AEPE a Javier Sierra, en el Diario de Teruel

La portada del Diario de Teruel del 12 de noviembre de 2019, se hace eco de la noticia del reconocimiento del turolense Javier Sierra como Socio de Honor de la Asociación Española de Pintores y Escultores.

En el interior, la noticia se amplía y descubrimos cómo se informa en su ciudad natal de todo lo relacionado con el escritor, el más destacado ejemplo de un “profeta en su tierra”, que recibió recientemente también la distinción de Hijo Predilecto de Teruel, que posee un parque cercano al barrio en el que vivió que ahora lleva su nombre, y que alberga el Legado de Javier Sierra en la Biblioteca Pública de Teruel, que desde el mes de septiembre, pasó a denominarse oficialmente la Biblioteca Pública del Estado en Teruel Javier Sierra.

Como vemos, cualquier noticia relacionada con uno de sus más ilustres “hijos” interesa y más aún cuando se trata de una distinción como la de Socio de Honor, pasando a engrosar la lista de nombres entre los que aparecen reyes, como Alfonso XIII o la reina María Cristina, a mecenas como el Duque de Alba o el Marqués de Aledo, personalidades del mundo de la cultura como escritores, compositores, críticos de arte y galeristas como José Francés o Antonio Cobos y artistas como Eugenio Hermoso, Benedito, Vázquez Díaz…..

 

Javier Sierra, distinguido como Socio de Honor de la AEPE

El periodista, autor superventas y Premio Planeta de novela Javier Sierra, colaborador habitual de la AEPE, recibió el pasado día 7 de noviembre de 2019, el título de Socio de Honor de la Asociación Española de Pintores y Escultores, en el marco de la inauguración del 86 Salón de Otoño que organiza esta centenaria entidad, el certamen artístico más antiguo y prestigioso de todos los que se convocan en España.

Al acto, que tuvo lugar en la Casa de Vacas del madrileño Parque del Buen Retiro, asistieron multitud de personalidades artísticas, el Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, José Gabriel Astudillo, acompañado de su Junta Directiva, los miembros del Jurado como Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria General de la AEPE y artistas de la talla de Alejandro Aguilar Soria, Ricardo Sanz, José Vicente Moreno Huart, Tomás Paredes… autoridades municipales y público en general.

El escritor recogió la placa y el diploma acreditativo de su distinción, de manos de José Gabriel Astudillo, Presidente de la AEPE, y del Vicepresidente de la AEPE, Juan Manuel López-Reina

 

El galardón lo presentó la Secretaria General de la AEPE, Mª Dolores Barreda Pérez, quien procedió a la lectura del acta en la que se recoge que:

“La Junta Directiva de la Asociación Española de Pintores y Escultores, reunida en sesión ordinaria el día 18 de junio de 2019, ha acordado por unanimidad conceder el título de SOCIO DE HONOR a Javier Sierra, cuya colaboración y estrecha amistad con la Asociación Española de Pintores y Escultores es cada vez más fuerte y comprometida.

“Periodista y escritor, cuyo perfil humano supera al profesional; hombre íntegro, sencillo, humano, servicial, humilde, atento, cuya sonrisa desencadena diplomacias inusitadas, y a quien como él mismo le gusta describirse, tiene como oficio el de curioso.

En reconocimiento a su amistad y ejemplaridad, a su enorme prestigio y por haber contribuido de modo relevante a la significación de nuestra entidad, apreciando las actividades que la asociación promueve y respondiendo a los objetivos fundacionales de fomentar las relaciones entre el mundo del arte y la creación.

Como muestra de nuestro agradecimiento por su continuo apoyo, acompañamiento y complicidad a la labor que desarrolla esta Asociación Española de Pintores y Escultores, y como reconocimiento a su trayectoria en el campo de la investigación y difusión del arte, destacando la contribución que con sus obras ha logrado, consiguiendo acercar el mundo del arte a millones de lectores de todo el mundo.

A todos los artistas, nos ha seducido además en un juego de intrigas y misterios del que es maestro, pero sobre todo, ha lanzado una especial invitación al mundo a visitar una de las mejores pinacotecas como es el Museo del Prado, con el que esta Asociación Española de Pintores y Escultores siempre ha guardado estrecha relación, ya que algunos de sus Presidentes, fueron también directores del mismo.

Que millones de personas descubran a través de su pluma obras de arte maravillosas bajo una nueva visión, es el gran legado que hoy agradecemos mediante este nombramiento que enorgullece no sólo a nuestra entidad, a nuestros Socios y amigos, sino a los artistas de todo el mundo.

Es de esta forma como queremos agradecerle que nos haya empujado a buscar el alma de cada artista a través de sus obras y haya hecho del arte una ventana a lo invisible, a lo verdaderamente valioso que alberga el ser humano.

Por todo ello, nos complace nombrar a Javier Sierra, Socio de Honor de la Asociación Española de Pintores y Escultores”.

Después, Javier Sierra recogió de manos de José Gabriel Astudillo, Presidente de la AEPE, el diploma acreditativo y una placa, mientras resonaban los aplausos de un auditorio entusiasmado y que ha sabido valorar la labor que en el mundo del arte ejerce un escritor de su prestigio y lo que esto supone a nivel mundial.

Por su parte, Javier Sierra recordó las ocasiones en las que ha colaborado directamente con la centenaria entidad y valoró especialmente el esfuerzo que hace por seguir apoyando el mundo de la creación en España con unos antecedentes tan importantes e impresionantes.

Su especial colaboración con la Asociación Española de Pintores y Escultores comenzó en el año 2014, cuando en la sede social de la centenaria entidad, presentó por primera vez ante un público especializado, compuesto por pintores, restauradores, críticos de arte y artistas en general, la novela El Maestro del Prado.

Tal y como afirmó en su momento el propio Javier Sierra, era la primera vez desde que se publicó la novela, que se dirigía especialmente a un público formado principalmente por pintores, es decir, a aquellos que narran con sus lienzos las historias que él ha querido desentrañar en su libro, haciéndoles notar la importancia de cuanto pintan para todos aquellos que observan sus obras.

En el mes de junio  de 2014, la AEPE celebró una fiesta fin de curso, una jornada especial de puertas abiertas a la que acudieron los alumnos del Taller de Retratos, amigos, socios y artistas que quisieron realizar una gran sesión en la que pintaron a quienes quisieron posar para la ocasión, y en la que tuvimos un modelo de excepción como fue el conocido escritor y periodista Javier Sierra, quien mantiene una estrecha relación con la Asociación Española de Pintores y Escultores de colaboración y apoyo incondicional.

Pero hubo además otra sorpresa y es que la cadena de televisión Telemadrid, quiso vivir con nosotros la emocionante sesión y así lo plasmó en su Telediario de las 9, con un reportaje elaborado por la periodista Teresa Iborra, que acercó a todos los telespectadores la realidad del retrato en España.

Se da la circunstancia de que ésta fue la primera vez que la televisión entró en nuestra sede de la Calle Infantas. Bien es verdad que muchos otros actos organizados por la Asociación Española de Pintores y Escultores han salido ya en televisión, pero era ésta la primera vez que nuestra sede lo hacía.

Javier Sierra, que se mostró encantado de posar para tan variopinta concurrencia, hizo las delicias de los allí reunidos y estuvo, como ya es habitual en él, atento, amable, solícito y paciente, declarando sentirse “muy honrado” por hacer de modelo improvisado.

En septiembre de ese mismo año, Javier Sierra nos sorprendía al mencionar a la centenaria Asociación Española de Pintores y Escultores en el libro que acababa de ver la luz “La Pirámide inmortal”, el último libro de Javier Sierra en el que Napoléon se enfrenta a uno de los mayores deseos del hombre: la vida eterna. En 2002 Sierra publicó “El secreto egipcio de Napoleón”, pero en esta ocasión se trataba de una revisión completa, mejorada, de una reescritura de esa aventura, con una trama mejor y nuevos personajes.

La generosidad de su autor para con nuestra entidad, lo llevó a incluir el nombre completo de la Asociación Española de Pintores y Escultores en el apartado de Agradecimientos, en donde aparecen mencionados José Gabriel Astudillo y Mª Dolores Barreda como Presidente y Secretaria General respectivamente. Tal y como el autor nos comentó, podía haberlos mencionado a título individual y particular, pero preferió devolver así parte del cariño que siempre ha recibido por parte de los artistas y socios.

Javier Sierra contó para la edición de este libro con la colaboración especial de José Gabriel Astudillo, quien realizó cuatro dibujos de unos bajorrelieves, motivo por el cual aparece también en las primeras páginas del mismo.

Ya en marzo de 2015, Javier Sierra no dudó en aceptar la invitación de la AEPE para formar parte del Jurado del 50 Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura, repitiendo su colaboración en las ediciones del 51, 52, 53 y 54 Premio Reina Sofía.

Javier Sierra (Teruel, 1971) no sólo es uno de los autores de ficción más traducidos de los últimos tiempos -en torno a una cuarentena de lenguas-, sino que es el único escritor español que ha conseguido trepar a la lista de más vendidos de The New York Times. Entró al ansiado top ten en 2006 con La cena secreta.

Experto del thriller de enigma histórico y autor de una decena de libros entre novela y ensayo, Sierra lleva más de una década demostrando con creces sus dotes de comunicador en radio y televisión, como tertuliano, colaborador habitual o incluso director de varios programas para la pequeña pantalla, siempre en torno al misterio y al pasado. Entre sus obras destacan además del citado best-seller La cena secreta (2004), las novelas El maestro del Prado (2013) y La pirámide inmortal (2014), sin despreciar su producción ensayística con gran aceptación por el gran público con títulos como La ruta prohibida y otros enigmas de la Historia (2007) y En busca de la Edad de Oro (2000).

Javier Sierra bien puede presumir de ser “profeta en su tierra”, ya que el pasado año recibió el título de Hijo Predilecto de Teruel, y este mismo año se inauguró un parque en su honor en el ciudad de Teruel, en el barrio de El Carrel en el que el escritor vivió entre 1978 y 1985, y como brillante colofón, desde septiembre de 2019, la biblioteca pública de la ciudad de Teruel se denomina Biblioteca Pública del Estado en Teruel Javier Sierra.

Con la entrega de esta distinción, la AEPE quiere reconocer así su especial implicación con una institución artística muy honrada de contar con amigos y colaboradores que tanto valoran el trabajo que supone haber capitaneado la labor artística de la España del siglo XX y haber logrado llegar renovada y actual al siglo XXI.

Fallece Julio López, el escultor del alma

La Asociación Española de Pintores y Escultores quiere expresar su más sentido pésame por la triste pérdida de uno de los más grandes artistas de España, a sus familiares y amigos, especialmente a sus hijas y a Marisa y Miguel Ángel Codina, a quien unía una estrecha amistad.

José Gabriel Astudillo López, Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, junto a Julio López y S.M. la Reina Doña Sofía, Presidenta de Honor de la Asociación Española de Pintores y Escultores, en el acto de entrega del 50 Premio que lleva su nombre

El escultor Julio López Hernández, perteneciente al grupo de los «Realistas de Madrid», falleció el pasado día 8 de mayo de 2018, en una clínica de Madrid, a la edad de 88 años,  donde estaba internado desde hace un mes tras sufrir un ictus.

Julio López pertenecía al grupo de grandes artistas, junto con Antonio López, y su propio hermano Francisco, fallecido en enero de 2017, que en la década de los 50 retomaron una alternativa de la tradición realista, con el llamado realismo mágico o transcendente, alejado del realismo más académico y del vanguardismo que en esa época cultivaron Saura, Tápies y Millares.

De hecho, defendía el realismo como una de las expresiones artísticas propias de la actualidad: «El realismo está hoy tan vigente como la abstracción.

Julio López formaba parte junto con su mujer, la pintora Esperanza Parada, del grupo histórico y generacional de pintores y escultores que vivieron y trabajaron en Madrid desde la década de 1950, unidos tanto por el vínculo de su formación y de su trabajo como por sus relaciones personales y familiares.

Además de por este matrimonio, el grupo estaba compuesto por Antonio López García, su esposa, María Moreno, el escultor Francisco López Hernández, hermano de Julio, su mujer, la pintora Isabel Quintanilla y Amalia Avia, casada con el artista Lucio Muñoz. Aunque no todos ellos habían nacido en Madrid, esta ciudad fue el lugar principal de residencia y trabajo.

Hijo y nieto de orfebres, nació en Madrid en 1930. Se formó en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid, y con 19 años ingresó en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, donde entabló amistad con otros artistas como Antonio López García y Lucio Muñoz. Obtuvo una beca del Liceo Francés y la Pensión de Bellas Artes de la Fundación Juan March, lo que le permitió ampliar su formación en Francia e Italia.

En 1962 contrajo matrimonio con la pintora Esperanza Parada (fallecida en 2011), con la que tuvo dos hijas, modelos de muchas de sus obras. Desde 1970, ejerció como profesor de Modelado en la Escuela de Artes y Oficios. A lo largo de su vida, recibió numerosos premios y distinciones, entre ellos, el Premio Nacional de Artes Plásticas 1982, el Premio Nacional de Medalla Tomás Francisco Prieto de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre y la Medalla de Honor de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. En 1986, ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Julio López ha volado hoy en Madrid

Desde sus primeras tallas religiosas, evoluciona del expresionismo al realismo y sus obras van ganando cotidianeidad, con el bronce como material más empleado y una gran relevancia a las texturas. A principios de los 50, participó en el Proyecto de Escuela de Escultores de Coca, donde conoció a César Montaña y Eduardo Capa. Algunas de sus grandes obras públicas son el torso de Jorge Manrique, el monumento a Federico García Lorca o el busto de Fernando de los Ríos.

Desde su primera exposición individual en 1965, en la Galería Juana Mordó de Madrid, su obra ha sido expuesta en importantes salas de todo el territorio nacional, desde la Fundación Rodríguez Acosta de Granada a la Caja de Ahorros de Asturias, el Monasterio de San Francisco en Cáceres, el Museo Nacional de Escultura de Valladolid, la Fundación Santillana o la Galería Leandro Navarro de Madrid.

Sus obras se pueden encontrar en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, Museo Nacional de la Moneda, Museo de Figueira de Foz, Museum Atheneum de Helsinki, Muzeum Sztuki Medalierskiej de Varsovia, British Museum, Museo Vaticano, Colección Fundación Juan March, Museo al Aire Libre de Hakone (Japón), Museo del Prado, Palais de l´Europe (Estrasburgo) y Chase Manhattan Bank (Nueva York), entre otros.

A los 88 años, continuaba trabajando incansable. El año pasado inauguró dos exposiciones en Madrid: fue uno de los protagonistas de la muestra que el Museo Thyssen dedicó al realismo madrileño y expuso en solitario en la Academia de Bellas Artes. “Mis esculturas se reencuentran y dialogan con los dibujos que las originaron. Yo hago dibujos muy acabados, que no son bocetos, y de grandes dimensiones. Son la esencia de la creación de un escultor».

Al quedarse viudo empezó también a escribir. Publicó además el libro «Notas a pie de obra», en el que hacía comentarios sobre «la médula de mis creaciones». Algunas de sus piezas más conocidas, como «El pintor del Prado» o los homenajes a Lorca, lucen en las calles y plazas de Madrid, como en la de Santa Ana, el Teatro Español o al pie del Museo del Prado.

Su relación con la Asociación Española de Pintores y Escultores comenzó en el año 2013, cuando el recién nombrado Presidente de la AEPE, José Gabriel Astudillo, le invitó a participar en el Jurado del que fue el 80 Salón de Otoño. Su amistad venía ya de lejos, y eso facilitó que quisiera participar en el proyecto.

De izquierda a derecha: Tomás Paredes, Julio López, Antonio López, Rafael López-Sors, Mª Dolores Barreda Pérez, José Gabriel Astudillo López, Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, Alma Ramas y Lucas Ferreira, Jurado del 80 Salón de Otoño

 

El consejo de sabios que reunió José Gabriel Astudillo en mayo de 2014, en una  importante reunión de trabajo a la que asistieron el pintor manchego Antonio López, el escultor madrileño Julio López, el Catedrático de la Facultad de Bellas Artes de la UCM, José Mª Cuasante y el Doctor en Dibujo de la Facultad de Bellas Artes de la UCM, Luis Mayo, sentó las bases del que sería en nuevo Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura, fruto de las directrices de los “grandes maestros del arte actuales”, que desde hacía ya tiempo, mostraban una muy positiva disposición a colaborar con la Asociación Española de Pintores y Escultores.

Esta actitud se vio muy pronto reflejada a través de su participación en los Jurados de los Salones de Otoño correspondientes a las ediciones número 80, 81, 82, 83 y 84, así como del 50, 51, 52 y 53 Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura.

De izquierda a derecha: Mª Dolores Barreda Pérez, José Vicente Moreno, Rafael López-Sors, Eduardo Naranjo, Antonio López, José Gabriel Astudillo López, Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, Tomás Paredes, Rafael Canogar, Javier Rubio y Julio López, en otro Jurado del  Salón de Otoño

 

El 21 de febrero de 2014, el Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores tenía el honor de entregar a Julio López la Medalla de Honor de la AEPE, en reconocimiento a su personalísimo estilo realista y fuera de los cánones académicos y a la revitalización lograda del espíritu clasicista.

Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria General de la AEPE, Julio López y José Gabriel Astudillo López, Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores

El homenaje espontáneo, nacido del corazón de todos los que formamos la Asociación Española de Pintores y Escultores, no sólo quiso recordar al genial escultor en su vertiente artística, sino que hizo especial hincapié en los valores humanos que siempre han rodeado a la persona de Julio López.

José Gabriel Astudillo lo reflejó muy acertadamente cuando expresó que este renovador de la escultura siempre se ha caracterizado por “el profundo respeto hacia la obra y estilo de los demás artistas y creadores, por su trato amable y cortés, por el profundo amor a su familia, por la honestidad reflejada en sus acciones y palabras,… todo ello no son más que la demostración tangible de la grandeza de su alma, de la generosidad de su corazón y de la rectitud de sus sentimientos”.

 

 

El emotivo acto de la entrega de la Medalla de Honor de la AEPE a Julio López

Y sobre todos estos valores, Astudillo destacó el del compañerismo, “del que sus propios amigos pueden dar buena fe y que junto a su cordialidad son los valores que más enriquecen su vida. Por eso, para esta Asociación Española de Pintores y Escultores es un honor otorgar esta distinción a un excelente escultor y a una extraordinaria persona”.

En el mismo acto, la Secretaria General de la AEPE, Mª Dolores Barreda Pérez, realizó una semblanza personal del homenajeado, en el que decía que …”Julio López ha sido siempre un artista lleno de nobles ideales. Lo que más me gustaría destacar de él es el hecho innegable, de que antes que escultor, antes que artista, es una buena persona que está llena de valores humanos… Me gustaría también poderles transmitir algo que no viene escrito en ninguna biografía, ni aparece en internet, ni encontramos en los libros que sobre él hablan: me refiero a su profunda humanidad, a los valores humanos que siempre le han caracterizado…. Los valores que atesora Julio López son las cualidades de su alma, son los principios que siempre le han impulsado a luchar por la vida, por su trabajo, por su estilo… Su profundo respeto hacia la obra y estilo de los demás artistas y creadores, su trato amable y cortés, el profundo amor a su familia, el reconocimiento de las virtudes de los demás, la responsabilidad que le otorga crédito y confianza, su esfuerzo y compromiso, la solidaridad que ha demostrado al sensibilizarse con las necesidades que esta Asociación le manifestó, la honestidad reflejada en sus acciones y palabras,… todo ello no son más que la demostración tangible de la grandeza de su alma, de la generosidad de su corazón y de la rectitud de sus sentimientos…

Con este motivo,  en febrero de 2014 se publicaron además la entrevista que al escultor realizó Mª Dolores Barreda Pérez, y el extracto de una tarde de diálogo compartida a tres bandas con el Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, y que pueden verse en la web, en los siguientes enlaces: http://www.apintoresyescultores.es/entrevista-a-julio-lopez-hernandez/

y http://www.apintoresyescultores.es/a-tres-bandas-julio-lopez-astudillo-barreda/

 

Julio López siguió colaborando con la Asociación Española de Pintores y Escultores en otro tipo de actuaciones, como su participación en la exposición que bajo el título de “Tres siglos de escultura: Fundición Codina”, comisariadas por la AEPE, se llevaron a cabo en Alcorcón, Getafe y Leganés en el año 2014.

El pasado viernes 4 de mayo, inauguramos en Toledo la mejor exposición de escultura de todas las que se celebrarán en España en este año 2018. Una exposición que se acaba de convertir en el mayor homenaje que pudiéramos hacer al artista, puesto que Julio López está presente en “EScultura” con cuatro piezas, siendo la imagen de portada del catálogo la penúltima escultura que realizó, ya que la que es la última, se encuentra en la Fundición Codina, en donde Julio trabajaba con ella.

Este es el texto que nos ha hecho llegar una de sus hijas, “Queridos todos, mi padre falleció esta mañana tranquilo y sedado. Había empeorado mucho el domingo. Se ha ido luchando hasta el final y con la discreción y elegancia que le caracterizaban. Estamos seguras que ahora sostiene una conversación con sus grandes amigos Lucio y Amalia, que está con su hermano y sobre todo que se ha reencontrado con mi madre a la que echaba tantísimo de menos. Un abrazo a todos y mil gracias por el cariño y admiración que le teníais”.

D.E.P.