Entrevista a Ricardo Sanz

Por Sara Alonso

Nos encontramos frente a un reconocidísimo retratista a nivel nacional e internacional: Ricardo Sanz. Es un pintor donostiarra que desde pequeño sintió la influencia del mundo del arte en su propia familia. Se inició con temprana edad siendo su maestro José Camps, al mismo tiempo que continuaba sus estudios de licenciatura. Los siguientes años prosiguió su aprendizaje con destacados pintores en París e Italia, hasta instalarse en Madrid.

Su estilo, por tanto, está enormemente influido por sus maestros así como los impresionistas vascos y franceses y los más grandes pintores clásicos: Velázquez, Van Dyck, Rembrant…

En cuanto a técnica, refleja un control perfecto del dibujo. Utiliza una pincelada moderna que nos desvía de los retratos clásicos para embelesarnos con un aire renovador; en la que los efectos de la luz y los colores nos muestren la majestuosidad de las personas retratadas.

¿En qué momento supiste que querías dedicarte al arte? ¿Qué fue lo que más te motivó para llevarlo a cabo?

Desde niño me ha atraído mucho el arte en general, pero fue en la adolescencia cuando empecé a dibujar y vi que no se me daba mal. A partir de ahí acudí a clases con un pintor de San Sebastián, José Camps, y dibujando y pintando descubrí que me gustaba cada vez más y más. En ese momento empecé a ver  la pintura y otras muchas cosas que me interesaban. Por aquel entonces yo no sabía que iba a ser pintor, simplemente me gustaba y lo hacía… Fue un poco después cuando decidí que yo iba a ser pintor y que no me quería dedicar a otra cosa; porque yo estudié historia e historia del arte pero estaba convencido de que iba a ser pintor, y sabía que iba a tener éxito.

¿Ha habido algún momento en que te planteaste dejar la pintura y dedicarte a algo relacionado con las licenciaturas que estudió?

No, nunca he tenido dudas.

¿Qué consejo podrías darle a alguien que quiere ser artista y no cuenta con el apoyo o la motivación necesaria para lanzarse a serlo?

La motivación personal es imprescindible. El oficio es muy importante; el aprender a dibujar y pintar. A parte cada uno desarrolla su propia personalidad, pero esa base es necesaria.

En mi caso mi familia me apoyó siempre, ellos querían que yo fuera pintor. En aquellos momentos el arte se vivía más, creo que a la gente le gustaba más el arte. Hoy en día hay tantas cosas que la gente se dispersa.

El vínculo con el arte creció en ti desde pequeño, sin embargo, a lo largo de toda tu andadura artística, ¿ha habido momentos en los que has sentido que la presión era demasiada? ¿Has tenido miedo a no dar lo que la gente esperaba?

Yo creo que no. Todos los pintores pasamos por crisis, a veces siento que no me gustan las cosas que hago en el momento y hago otras… Es algo natural en un pintor, pero no porque piense en la gente sino en mí mismo.

Los fondos de sus retratos enmarcan la figura de una manera tan magistral hasta el punto de parecer imprescindibles para entender la propia obra. ¿En qué te basas para elegir los colores?

El fondo es imprescindible, de hecho, a veces es lo más difícil de hacer.

La elección de colores me sale de dentro, realmente me resulta muy difícil explicar por qué hago las cosas.

En mis fondos soy bastante abstracto. Lo figurativo lo muestro por ejemplo a través de un desnudo, y sin embargo, al ocultar la figura el cuadro se vuelve abstracto. Las pinceladas nunca están dadas casualmente, están dadas para que resalte más la figura.

¿Consideras que tu técnica es necesaria para entender el resultado final de la obra?

Sí, sin duda. La técnica es útil como herramienta, a parte está mi personalidad. Como te comentaba al principio creo que un buen pintor ha de conocer la técnica y tener buen oficio para poder ser más libre y llegar a expresarse mejor.

Como futura restauradora he de preguntarle por el innegable paso del tiempo que afecta a toda obra. ¿Te has planteado si ese deterioro aumentaría el significado de la misma y por tanto está ligada a ella o sería un factor a tratar/eliminar?

El tiempo da valor a las obras y yo lo mantendría a no ser que fuera algo muy sucio. Creo que le da un toque especial.

¿Qué te llevó a hacerte socio de la Asociación Española de Pintores y Escultores?

Principalmente es una acción de apoyo al arte, ya que no contamos con ayudas de nada menos que un mínimo de unión y apoyo entre nosotros.

¿Qué opinas sobre la función de la Asociación para impulsar y conservar el arte a nivel nacional?

Hace muchísimo para las ayudas que tiene, creo que es una asociación que se mueve mucho y hace bastantes cosas para la economía con la que cuenta.