Puro Arte

REFLEXIONES EN TORNO AL

55 PREMIO REINA SOFIA DE PINTURA Y ESCULTURA

DE LA ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

 

Por Mª Dolores Barreda Pérez

Secretaria General de la Asociación Española de Pintores y Escultores

Secretaria del Jurado del 55 Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura

 

PURO ARTE

Dos palabras que definen el 55 PREMIO REINA SOFIA DE PINTURA Y ESCULTURA.

Una selección de obras en las que sólo se ve eso, puro arte.

El juicio del jurado no se ha visto distorsionado por peticiones directas y explícitas absurdas y pomposas que enarbolaban la bandera de lo “social y políticamente correcto”.

El juicio del jurado no ha reparado en paisajes bonitos, temas folclóricos o estéticas de cuadros decorativos.

El juicio del jurado no se ha dejado llevar por corrientes de seguidores entusiastas que vocean y entonan grandilocuentes sentencias.

El juicio del jurado no se ha influenciado por la corrección estética y estilística del momento ni por los atractivos de vanguardias y nuevas técnicas y recursos.

El juicio del jurado no se ha alterado por sopesar el inmenso trabajo de algunas obras y el gran esfuerzo en su ejecución.

El juicio del jurado no se ha visto distorsionado por una trayectoria artística completa y singular de un autor, que definen un conjunto.

No.

El juicio del jurado ha estado centrado en el impulso y las sensaciones que una única obra ha logrado transmitirles a todos o a la gran mayoría de sus miembros.

De entre las más de 300 obras presentadas, una única obra ha sido capaz de conmoverles, entusiasmarles, emocionarles.

Una única obra que ha logrado despertar en ellos los sentimientos de satisfacción, de belleza y de arte pleno.

Arte con mayúsculas.

Puro arte.

Prestigio y honor.

El triunfo del arte pleno en una figura que daba calor y llegó al alma del jurado.

En una reunión del jurado en el que hay tantas personas con criterios tan dispares y gustos tan diferentes, en la que existe una sensibilidad artística tan heterogénea y a la vez tan afín, el criterio conseguido, plena y conscientemente, que han ejercido todos y cada uno de ellos, ha tenido como común denominador la inmensa satisfacción de seleccionar una única pieza que para ellos es la que mejor representa el arte puro de entre todas las presentadas al certamen.

Junto al ganador, los finalistas, grandes artistas y creadores que están ahí entre los mejores, cuyas obras han sido excepcionales, destacando sobre el resto, identificables por sí mismas, y que son dignos de mención, de estar ahí reseñados como finalistas.

Y además, los seleccionados, cuyas obras han merecido también a juicio del jurado, estar presentes y conformar la espléndida exposición reunida en la Casa de Vacas del madrileño Parque del Buen Retiro.

Pero en realidad, todos y cada uno de los que han participado, han sido seleccionados y cuelgan hoy su obra en la Casa de Vacas, todos, repito, todos y sin excepción, son dignos de alabanza. Incluso aquellos que han quedado fuera, y que no han sido excluidos porque no fueran grandes artistas, sino porque la obra con la que han concurrido no ha levantado la pasión necesaria como para estar ahí frente al resto de las otras obras.

Lo único que deben tener en cuenta es que justo esa obra que han presentado al certamen no ha conseguido que los miembros del jurado sientan la expectación o el sentimiento de que era lo mejor de todos y cada uno de ellos.

En eso consiste este certamen en que una obra conmueva y sea a través de la AEPE. Así se proclama en las mismas entrañas del premio: «Queremos premiar la creatividad, la pasión por la belleza y el trabajo al servicio de los seres humanos. Queremos que una obra sea admirada en todo el mundo y que produzca una emoción muy profunda en quienes la contemplan. Y que todo eso sea de la mano de esta Asociación Española de Pintores y Escultores».

Muchos artistas quizás no hayan acertado con su obra pero también es fruto del momento, del quehacer, del saber elegir, del esperar, todo ello condicionantes que deben tener en cuenta a

la hora de volver a presentar su trabajo en un certamen tan prestigioso como el nuestro.

Estamos convencidos de que todos y cada uno de los artistas que se han presentado a este certamen son unos maravillosos artistas, unos grandes creadores y generadores de arte, necesarios para la sociedad en la que vivimos, necesarios en nuestras vidas, como lo es la pintura y la cultura misma.

A quienes han participado y han quedado excluidos, los que con sus quejas nos han conmovido más que con sus obras, los que han pedido explicaciones airadas, los que han exigido saber el motivo y también todos aquellos que han callado y después han aplaudido las obras seleccionadas, todos aquellos que con sus críticas y también con sus alabanzas han conseguido hacer de este certamen algo necesario en sus vidas, algo necesario de ver, de analizar, de estar al día para tomar conciencia de lo que es el arte hoy en día en España…

A todos ellos, gracias, porque son ellos quienes hacen posible que instituciones como la Asociación Española de Pintores y Escultores siga trabajando contra viento y marea por hacer arte…. No en vano llevamos 110 años de pasión por el arte.

Mª Dolores Barreda Pérez

Secretaria General de la Asociación Española de Pintores y Escultores

Secretaria Perpetua de la AEPE

Secretaria del Jurado del 55 Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura

Miembro de AECA